viernes, 7 de mayo de 2010

Músicos en la casa

Creo que toda madre sueña con tener un hijo artista, por aquello de la belleza, de la creatividad y de los beneficios que aporta a la vida del niño.
El aprendizaje inicial está marcado por la influencia artística. Pintura, expresión corporal y música principalmente. Siempre bien balanceado con enseñanza de nociones matemáticas y el deporte. Esto hace parte de un método bien estudiado de una educación integral.
Los beneficios de la música son conocidos por todos. Llena el espírutu y trae alegría, pero además genera una serie de reacciones en el cerebro que activan las neuronas, lo que aumenta la inteligencia. Esa misma estimulación cerebral ayuda a generar en el cuerpo ciertos cambios que también benefician la salud.
Sumado a eso, el propio proceso de aprendizaje de la teoría y los instrumentos también ayuda de manera positiva, pues aporta valores como la disciplina, constancia, deseo de superación, sensación de logro, trabajo en grupo, colaboración y aprecio por la belleza y lo bien logrado.
Igualmente enseña al niño a poner atención al detalle, a incentivar la imaginación, el respeto a sus compañeros, el conocimiento de jerarquías y el entendimiento cultural.
La profesora de violín de mi hija le recomendó una página muy linda que comparto por aquí:
www.happynote.com
Para los más rockeros, escuela de batería:
http://josemorao.freeservers.com

sábado, 1 de mayo de 2010

Internet y los niños

Uno de los temas más aterradores para las madres es el de la seguridad de sus hijos. Como el mundo se ha vuelto tan peligroso nos hemos acostumbrado al encierro, y eso nos ha obligado a buscar entretenimiento interno para ellos.
El problema es que la diversión encerrada no es muy buena para el intelecto, bien sea la televisión o los juegos de video, se trata de actividades sedentarias que no enriquecen la mente, ni al cuerpo.
Como la programación en televisión es tan repetitiva, y los videos o videojuegos aburren después de un tiempo, la última opción termina siendo Internet. Pero se trata de algo muy peligroso, un mundo sin límites minado de bándalos al asecho de los más desprevenidos y son los niños, precisamente, uno de los blancos más codiciados.
No voy a ahondar en las maléficas motivaciones que generan las cacerías de los más pequeños, por encima puedo decir que se trata de una mezcla de una bajeza de espíritu que quiere regarse, con otros fines más lucrativos y una variada mezcla de ambas cosas.
Lo importante es saber que el peligro está ahí.
Ahora, no se puede tapar Internet con un dedo, sería tonto pretenderlo. Además, si se educan los niños con un buen acompañamiento, podrán desarrollar un juicio adecuado para usar este medio.
Particularmente pienso que lo mismo aplica para la televisión y los videos.
Hay que insistirles que se trata de una fantasía y que la intención primaria es hacerte comprar cosas que no necesitas, aunque está bien enterarse de lo que hay el mercado. Así al momento de realmente necesitar algo, se podrá hacer un balance entre las opciones.

Microsoft ofrece una buena guía de uso de Internet con niños: http://www.microsoft.com/latam/protect/family/default.mspx
Es bueno revisarla.

miércoles, 28 de abril de 2010

Me copiaron

Hay otro blog con el mismo nombre que este, pero creado mucho después... Bueno, es un buen nombre, de eso no hay duda.

martes, 27 de abril de 2010

Las primeras comiditas

Esto surge a partir de unos buenos consejos del pediatra de mis niñas.

Cuando el bebé deja de alimentarse exclusivamente de leche, bien sea materna o de fórmula, comienzan a surgir muchas dudas sobre lo que se le debe dar y lo que no para comer.

Normalmente se comienza a los cuatro meses la introducción de frutas y verduras de manera paulatina, con la intención de ir observando si generan reacciones negativas en el niño.

Como el aparato digestivo aún está madurando, hay alimentos que pueden ser muy difíciles de procesar, mientras que otros pueden desencadenar procesos alérgicos debido a ciertas enzimas en las proteínas que contienen.

Entre los alimentos que no se deben ofrecer antes del año, y algunos hasta los dos añitos, están:
Miel
Cítricos
Chocolate
Maníes
Huevo
Embutidos
Cochino
Pescados y mariscos
Leche de vaca
Caraotas (aunque el resto de los granos sí)
Sal (se empieza en muy poca cantidad después de los 12 meses)
El azúcar también debe ser controlada
Por supuesto, refrescos y chucherías

Existen productos procesados para bebés por laboratorios especializados, a los que se les degradan las enzimas causantes de las alergias. No suena muy natural para mi, pero es seguro.

Por eso, lo mejor es observar si algo afecta la digestión del bebé para suspenderlo o darlo con cautela y procurar ofrecer alimentos hechos en casa.

Es preferible esperar a que tenga la edad adecuada para probar las comidas, que desesperarse por que pruebe y causar complicaciones innecesarias.

Aquí encontré unas guías de alimentación:
http://www.aepap.org/familia/alimentacion.htm
http://www.educacioninfantil.info/guia-alimentacion-menos-2-anos.html
http://www.bebesangelitos.com/nutricion/alimentacion-infantil-en-los-primeros-dos-anos.php
http://www.abcdelbebe.com/node/52286
http://www.geosalud.com/alergias/alergiaalimentos.htm

Algunos niños pueden desarrollar alergias, mientras que otros pueden tener dificultad para tolerar ciertos alimentos. Usualmente las reacciones alimenticias se superan con los años, pero mientras mejor se atienda la alimentación, menos problemas habrá.

lunes, 26 de abril de 2010

Aún definiendo el blog

Me encantó un post... o meme... que me rebotó mi amiga Isabel.

Plantea el tema de por qué escribimos en blogs... No sé la respuesta... Aquí va el link (o vínculo):

http://www.bloguismo.com/blogging/por-que-escribes-un-blog/

Bueno, en realidad sí la sé, la mía al menos, es porque me siento bien cuando publico la entrada.

Mi idea es compartir experiencias como madre y cómo aprovechar mejor los datos y utilidades de Internet para simplificar las actividades que conforman este particular mundo, o club, como lo llamo yo.

Ya veré cuándo encuentro el impulso y me pongo seria con el asunto.

sábado, 24 de abril de 2010

La culpa es de la vaca

Qué horror!!!... Han pasado casi seis meses desde el último post.
Bueno, el blog estaba en prueba, estaba esperando reacciones a ver qué camino tomaba, pero nada, ni una letrica de alguna amiga o de alguien que me deteste. Nulidad total pues.
Y yo creo que la excusa es la misma que tengo yo: El Facebook.
Está claro que no es fácil cuidar una bebé, menos con una hermana de siete años, y al mismo tiempo tener la casa arreglada, matar unos tigritos y cuidarse un poco para no terminar luciendo como un trapo. Pero con todo eso da tiempo de escribir alguna cosa, un par de anécdotas a la semana, como menos.
Ahora, si te dedicas todo el día a ver cuanta tontería, y cosas serias también, escribe y "linkea" la gente. Pues bueno, la situación se complica.
Aún así se complica un poco y no completamente. El asunto está en que, además de querer ver qué están haciendo los otros, pues aceptamos hacernos cargo de empresas virtuales como granjas, cafés, ciudades o mafias, y nos sometemos voluntariamente a una seguidilla de tareas que nos quitan tiempo y nos cargan de obsesión, todo a cambio de bonitos dibujitos animados (a veces ni se mueven).
Tampoco es que la granjita me tiene enferma, porque al primer llantito de mi bebita salto a atenderla y paso buenos ratos con ella jugando, riendo y cuidándola con dedicación. Pero lo admito, me quita tiempo y me encanta.
Entonces que quede claro, aunque la vaca de la granja tiene la culpa del abandono de este blog, nada puede hacer que descuide a mis niñas.
Creo que voy a dejar de un lado la granjita para poner más atención al blog, aunque nadie lo lea, total, a mí me sirve de catarsis.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Mamá está en línea

Tengo dos hijas, se llevan siete años entre ellas. Cuando nació la mayor se podía decir que ya yo era tecnológica, es decir que me manejaba muy bien con Internet y el celular, pero hasta ahí llegaba la cosa.
Cuando dí a luz por primera vez, avisé a todos por teléfono unas horitas después y me fueron a visitar a la clínica. Las fotos las tomamos con cámara de película, las revelamos y se creó un album con las imágenes en papel fotográfico.
Siete años después pasé por la misma sala de parto y fui atendida por los mismos médicos, pero la historia fue algo diferente. Mi esposo lo notificó de inmediato por el Facebook y subió rapidito las fotos para que todos las vieran (independientemente de que yo saliera como un trapo, eso no es lo que importa, es la inmediatez lo que priva). Yo también lo anuncié en "mi wall". Llovieron las felicitaciones, no las conté, pero fueron muchísimas, en cambio las visitas fueron muy pocas. No me quejo, ni lo reclamo, sólo veo las diferencias.
Otra comparación entre mis dos barrigas está en la búsqueda de la información. La primera vez compré libros que usaba como guía, mientras que para la segunda ocasión ya los había perdido (o los presté y no me los regresaron), así que consultaba a diario las distintas páginas sobre maternidad que abundan en la web, limitándome a unas pocas ya hacia el final de la gestación.
Ahora con dos niñas, y trabajando desde la casa, me he autoproclamado una madre 2.0, que resuelve todo lo que se pueda tecleando y le da la prioridad a su prole. Estoy segura de que cada vez hay más madres de esta categoría.